CONJUNTOS, GRUPOS, SERIES, GABINETES...

Dibujar para ver, identificar, dimensionar, imaginar, encuadrar, describir, sentir, soltar, señalar, llorar, denunciar, situar, gritar, calmar, reír, bailar o callar.  Dibujar, simplemente, para poder vivir.

Entiendo el dibujo como una práctica porosa, en permanente construcción y transformación. Como la existencia misma, cada dibujo tiene misterio, magia y ambivalencia. Cada dibujo brota a su propio ritmo, en diálogo con el día a día, pero siempre con un punto impredecible. Nunca buscan un despliegue narrativo lógico o lineal. 

 

Construir CONJUNTOS, GRUPOS, SERIES o GABINETES de dibujos, sin embargo, sí que es un ejercicio guiado por unas ciertas lógicas.  Es un acto posterior que busca ordenar, estructurar e incluso entender lo que ha aparecido tras el baile de los lápices. Con algo de perspectiva, agrupar hace posible identificar puntos ciegos, ejes o hilos conductores que atraviesan esta bonita pulsión. Revelan, en todo caso, algunos de los ecos que resuenan entre unos dibujos y otros.